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Mostrando las entradas etiquetadas como Libertad humana

Soberanía divina y libertad humana - Por Alfonso Ropero

    Los últimos años del siglo XIX fueron testigos privilegiados de la aparición de un buen número de obras de teología sistemática, resultado del dinamismo del cristianismo protestante de la época [1] . Dos años antes de terminar el siglo salió a la luz  An   Outline of Christian Theology  ( Charles Scribner's Sons, Nueva York 1898), escrita por  William Newton Clarke; ocho años después de publicada ya había alcanzado 15 ediciones. Un logro impresionante en este tipo de literatura. ¿A qué se debió su éxito de lectura? A diferencia de las anteriores, mayormente de orientación calvinista, ya fuesen escritas por presbiterianos o bautistas, su autor se desvinculó del calvinismo en muchos aspectos, acentuando por encima de todo la libertad humana. Aparte de esto, Clarke, un espíritu independiente y original, muy consciente del tiempo histórico que estaba viviendo, pretendía alcanzar una síntesis entre la vieja fe,  the   Old Gospel , con el nuevo pensamiento científico,  the New Though

El calvinismo a examen.1.2 La doble predestinación - Por Alfonso Ropero

  " La doctrina cristiana de la voluntad de Dios es la doctrina del “decreto” divino. Esto significa que todo lo que existe tiene su origen en el pensamiento y la voluntad de Dios, que ese pensamiento y esa voluntad no son arbitrarios, sino en armonía con su naturaleza. La Biblia no sabe nada de un “doble decreto”, solo conoce el decreto de la elección; y así no hay una doble voluntad, sino la única voluntad revelada a nosotros como amor”. Emil Brunner [1]      

Los cinco puntos del calvinismo a examen. 1. La predestinación incondicional - Por Alfonso Ropero

    La doctrina de la predestinación es una de las más conocidas y significativas del calvinismo, hasta el punto que muchos creen que es privativa del mismo. Sin embargo, como bien dice el teólogo reformado Herman Bavinck, “la doctrina de la predestinación no es la confesión de la Iglesia reformada solamente; no es meramente la opinión de Agustín y Calvino, sino el dogma de toda la cristiandad ” [1] . Tal es así, que un teólogo tan independiente, y tan criticado por los calvinistas, como Charles Finney, considera un despropósito, que no hace justicia a la enseñanza de la Biblia, negar la predestinación. Literalmente: “Las Escrituras hablan en una gran variedad de formas de elegidos, de predestinación, etc., como una verdad conocida por medio de una irresistible inferencia a partir de los atributos conocidos de Dios” [2] . Y prosigue, por si quedan dudas: “Me han sorprendido los esfuerzos elaborados y eruditos para demostrar que esta doctrina no está expresamente enseñada en la Biblia

Calvinismo, soberanía divina y amor kenótico - Por Alfonso Ropero

Renacer del calvinismo   Aunque es largo de historiar, y lo dejamos para otro momento, el calvinismo evangélico ha logrado triunfar en los últimos años más que durante las muchas décadas desde que inició su andadura en la Inglaterra de los años 50 del siglo pasado. Y lo curioso del caso, es que ha entrado en ambientes donde menos esperaban sus promotores, a saber, en las iglesias pentecostales y carismáticas, que, en los ambientes reformados conservadores, vieron con muy malos ojos ese “mover del Espíritu”, que de ningún modo se atribuía al Espíritu de Dios. Es de recordar el revuelo que se produjo entre los reformados evangélicos calvinistas cuando Peter Lewis, entonces joven pastor de Cornerstone Church  en Nottingham (Inglaterra), tuvo una experiencia carismática, para la cual quiso ganarse la opinión de la autoridad evangélica de mayor prestigio en ese momento: Martyn Lloyd-Jones. La polémica a que dio lugar dividió a los calvinistas evangélicos entre una mayoría cesacionista y

Pensar en la Providencia en tiempos del coronavirus - Por Alfonso Pérez Ranchal

Las grandes tragedias del siglo XX supusieron un antes y un después en el pensamiento teológico sobre la teodicea. Fueron especialmente las dos guerras mundiales las que hicieron que la posición tradicional sobre este tema se derrumbara. Esto tal vez es desconocido para cierto sector del cristianismo que suele vivir y pensar muy encerrado en sí mismo, sin mucha apertura a un pensamiento cristiano más amplio que desde hace tiempo ha superado ciertas propuestas. Al presente el mundo vive en medio de una terrible pandemia, está en shock, y de nuevo se hace las mismas preguntas de siempre en relación a Dios y a su bondad, a su soberanía y omnipotencia, y a la libre voluntad humana. Como si nada se hubiera escrito o reflexionado en el siglo anterior se da el fenómeno de saltarlo y volver a posiciones decimonónicas para responder a cuestiones del siglo XXI. La teología se vio obligada a realizar una intensa revisión de la imagen o concepto de Dios. Es más, cayó una gran interrogante