Observaciones generales La Reforma del siglo XVI fue de tal magnitud y se extendió por tantos países europeos que no podía ser la obra de un solo hombre o de un grupo de hombres. Los movimientos reformistas fueron tan espontáneos e independientes unos de otros, por lo que era imposible conseguir entre ellos unanimidad de doctrinas y de organización. Los adeptos que se congregaban con los distintos líderes reformistas aceptaban las ideas de estos, siguiendo sus orientaciones. De ahí que un grupo hiciera mucho énfasis sobre unos puntos doctrinales y otros grupos sobre otros puntos. Fueron muchas las tentativas reformistas antes de los días de Lutero. El hecho es que al primer grito o protesta de Lutero o Zuinglio contra los abusos de Roma, de repente aparecieron creyentes sinceros y entusiastas que se colocaron al lado de estos dos grandes reformadores, esperando que estos realizasen una completa restauración del cristianismo primitivo. Después, convencidos de que estos movi...
Un lugar abierto a la reflexión