Hace unos días, alguien me dijo una frase que se me quedó grabada en la cabeza: “Lo que natura non da, Salamanca non presta.” Aunque la escuché en medio de una conversación cotidiana, hubo algo en esas palabras que me hizo pensar muchísimo. Hay frases antiguas que sobreviven siglos porque siguen describiendo algo profundamente humano, y creo que esta es una de ellas. El refrán, de origen español, hace referencia a que existen cosas que no pueden enseñarse ni adquirirse únicamente a través del estudio o la formación. “Salamanca” representa el conocimiento académico, la educación y la cultura; mientras que “natura” simboliza aquello con lo que una persona nace: ciertas capacidades, sensibilidades, talentos o formas de ser. Pero cuanto más pensaba en la frase, menos pensaba en títulos, estudios o conocimiento académico. Pensaba en personas. Pensaba en esa gente que quizá no tuvo oportunidades, formación o reconocimiento, pero que nació con algo imposible de fingir. Porque hay...
Michael John Denton es un bioquímico australiano, cuya obra Evolution: A Theory in Crisis (1985) inspiró a los defensores del diseño inteligente Phillip Johnson, Michael Behe[1] y George Gilder, cofundador del Discovery Institute, el centro del movimiento del diseño inteligente. En Evolución: una teoría en crisis , básicamente ataca el gradualismo darwiniano, con base en la ausencia de fósiles intermedios y en las peculiaridades moleculares de los grandes grupos de seres vivos. Denton considera que, si bien la selección natural ha sido observada en la naturaleza, su extrapolación para explicar la macroevolución o surgimiento de grupos supraespecíficos no está justificada. En realidad, Denton considera que el concepto de continuidad en el mundo orgánico está en la mente humana, no en la naturaleza, que es básicamente discontinua. El desafío de la evolución para el cristianismo La evolución, según Denton, es «el gran mito cosmogénico del siglo XX» el cual, pese a...