«En la Iglesia, mi lugar es el del tábano: incomodar lo suficiente como para que el Cuerpo de Cristo no se detenga ni se duerma». Resumen/Abstrat La Carta apostólica Una fidelidad que genera futuro (diciembre de 2025) relee —con ocasión del LX aniversario de Optatam totius y Presbyterorum ordinis — la identidad y la vida del ministerio presbiteral, proponiendo una fidelidad entendida como perseverancia misionera, formación integral y estilo sinodal. Este estudio ofrece una lectura crítica, progresista y ecuménica, que reconoce sus acentos más fértiles (formación permanente, madurez afectiva, fraternidad presbiteral, superación del liderazgo exclusivo y revalorización del diaconado permanente) y, al mismo tiempo, confronta sus silencios estructurales y sus posibles miedos paralizadores.
Pierre Grassé versus Jacques Monod Jacques Monod fue todo un personaje, aparte de sus extraordinarias contribuciones a la genética molecular, fue violonchelista, montañista, navegante, filósofo, aspirante a director de orquesta, héroe de la resistencia francesa y flagelo de la pseudociencia soviética que quería anular el legado de Darwin. Invadido su país, Francia, por los alemanes de Hitler, se unió a uno de los primeros grupos de resistencia, hecho prisionero de los nazis fue enviado al campo de concentración de Miranda de Ebro en España, donde Franco colaboraba con Alemania[1]. En lo que a nosotros respecto, es interesante añadir que nació en el seno de una familia protestante. Su padre, Lucien Monod, pertenecía a una familia hugonote, que contaba entre sus miembros profesores, funcionarios, pastores y doctores. Su madre Charlotte Todd McGregor, era hija de un pastor escocés emigrado a Estados Unidos. Premio Nobel de Medicina en 1965, Monod pub...