Novedad Editorial Una vez más, y siempre fiel a su propósito de instruir a la Iglesia en sus fundamentos bíblicos, el Canónigo Juan María Tellería Larrañaga presenta al público un pequeño trabajo que responde a un gran desafío: facilitar la comprensión de esa primera parte de las Sagradas Escrituras a la que damos el nombre de Antiguo Testamento, todo un mundo de gran colorido existencial en sí mismo, impregnado de una vitalidad que lo hace algo especial, algo diferente dentro de la producción literaria de la historia de la humanidad. Nadie se sorprenda. El Antiguo Testamento es, por encima de todo, literatura; una literatura que, atendiendo a sus núcleos temáticos, va viendo la luz en el seno de un pueblo pequeño originario del Cercano Oriente y a lo largo de las distintas etapas de su trayectoria. No siempre es fácil precisar quiénes fueron sus autores, dónde fue escrita, el momento exacto cuando fue concluida o los materiales de base —orales o escritos— que subyacen al r...
Siempre que algún negacionista de la evolución de las especies cita a una autoridad científica para corroborar su punto de vista contrario a la teoría evolutiva, tengo la impresión de que me están tomando el pelo. No ya porque la frase sea incorrecta o esté sacada de contexto, sino porque no dice todo lo que el autor citado tiene que decir sobre el tema. Uno de los autores más citados por los críticos del darwinismo es Pierre-Paul Grassé (1895-1985), biólogo poseedor de una gran cultura científica y filosófica y uno de los zoólogos más brillantes y destacados del siglo XX. Si Grassé dice algo, ¿cómo no vamos a prestarle toda nuestra atención? La cita que casi invariablemente suelen citar es la siguiente: «Las mutaciones ocurren incoherentemente. No son complementarias unas con otras y no se acumulan en sucesivas generaciones en una dirección determinada. Ellas modifican lo que ya existe, pero lo hacen desordenadamente (…) No importa cuán numerosas sean, las mutaciones no...