Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2026

EL DESAFÍO DE LEER LA BIBLIA HOY | Juan María Tellería

Lo hemos dicho muchas veces, tantas que casi podemos ser percibidos como persona excesivamente insistente, cansina incluso, pero nos da igual. No dejaremos de afirmar una y otra vez, a tiempo y a destiempo, contra viento y marea, que leer la Biblia es un inmenso privilegio. Y lo volvemos a repetir. Ahí queda, como una de esas frases lapidarias que pasan a la historia. Y supone un inmenso privilegio porque ni siempre, a lo largo de los siglos, ha sido accesible su lectura a la mayoría de la población, ni tampoco hoy todo el mundo puede disponer de un ejemplar en su casa, y ello por muy diversos motivos que sería prolijo enumerar. Que los cristianos occidentales (1) podamos disponer en la actualidad de innumerables traducciones, versiones y ediciones de las Sagradas Escrituras en nuestros idiomas, de modo que nos sea posible escoger entre ellas la que más nos gusta o aquella con la que más cómodos nos encontremos, constituye un verdadero regalo de Dios. Pero también comporta ...

Últimas obras del Dr. Manuel Díaz Pineda

  El prolífico autor y colaborador de este medio Manuel Díaz Pineda, ha escrito en los últimos meses toda una serie de libros de diferentes temas que bien pueden interesar a los lectores de Pensamiento Protestante. Con este fin los presentamos a continuación.  SERIE: VIDA Y PENSAMIENTO  

El ruido que llevamos por dentro | Aldana Bottino

Hace un tiempo empecé a notar algo curioso. No fue un ataque de ansiedad ni una crisis emocional. Fue algo mucho más silencioso. Me di cuenta de que comía rápido, caminaba rápido, respondía rápido y quería terminar todo cuanto antes. Mientras hacía una cosa, mi cabeza ya estaba pensando en la siguiente. Incluso cuando no tenía urgencias reales, mi cuerpo actuaba como si las tuviera. Un día me descubrí con la espalda completamente tensa, los hombros elevados, la mandíbula apretada y el entrecejo fruncido. Entonces entendí que el estrés no siempre llega haciendo ruido. A veces se instala tan silenciosamente que terminamos creyendo que vivir tensos es lo normal. Vivimos en una cultura que nos empuja a correr. Todo parece exigir inmediatez: responder enseguida, producir más, aprovechar cada minuto, llegar antes, hacer más cosas en menos tiempo. Sin darnos cuenta, ese ritmo termina metiéndose debajo de la piel. El cuerpo, sin embargo, no miente. Nos habla a través del cansancio,...

'Diáconos' de Juan Biedma. Reseña | Francisco José García-Roca

Un libro necesario sobre un ministerio demasiado desconocido. No es frecuente que aparezca un libro dedicado íntegramente al diaconado. Precisamente por eso, la publicación de Diáconos, Servidores del Evangelio y la Misericordia , editado por Sola Fide y escrito por Juan García Biedma, merece una acogida especial. En un panorama bibliográfico donde apenas existen obras de cierta entidad sobre este ministerio, este volumen viene a llenar un vacío importante y lo hace con una profundidad, una seriedad y una documentación que llaman poderosamente la atención desde sus primeras páginas. No sorprende que así sea cuando se conoce la trayectoria de su autor. Juan García Biedma no es un improvisado. Fue uno de los primeros diáconos permanentes ordenados en la Archidiócesis de Madrid en 1986 por el cardenal Ángel Suquía, y es el único que permanece con vida de aquel primer grupo pionero. Además, durante años fue secretario personal del entonces Arzobispo Castrense, el cardenal José ...

Identidad entre Dios y su Palabra | Alfonso Ropero

  La doctrina de la inerrancia bíblica se basa en una premisa sencilla, aparentemente irrefutable, a saber: Dios no puede errar, la Biblia es la palabra de Dios, luego la Biblia no puede errar[1]. El argumento es convincente, pero falla en un punto esencial: Dios, ser transcendente y supremo, no es igual a un libro, la Biblia, por más inspirada que se considere. La Biblia tiene su autoridad, la autoridad de Dios, en cuanto en ella se ha consignado la revelación o comunicación de Dios con el ser humano en un largo y complejo proceso histórico. Naturalmente que la Biblia no se equivoca —está libre de error—, pero no se equivoca en aquello para lo que ha sido dada, soplada, espirada: «Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié » (Is 53:11).