Ir al contenido principal

Francisco de Enzinas y Cipriano de Valera. Manuel Díaz Pineda

Dos nuevos volúmenes ven la luz de la serie Vida y Pensamiento, del Dr. Manuel Díaz. Los lectores de Pensamiento Protestante ya estarán familiarizados con ella y aquí presentamos las obras dedicadas a Francisco de Enzinas y Cipriano de Valera. 
Se trata de los prólogos realizados por Samuel Alonso Sánchez y Alfonso Pérez Ranchal para que así el lector pueda tener una idea más detallada de lo que se puede encontrar en sus páginas. 


Cuando el Dr. Manuel Díaz Pineda me propuso la elaboración del prólogo del libro que estás a punto de leer, me invadió un sentimiento de gratitud, pero a la vez, de responsabilidad. Pues, ¿quién es Francisco de Enzinas? Seguramente, hayas escuchado alguna vez mencionar su nombre, hayas leído de él en algún artículo de la Reforma Protestante española, o hayas sabido de él por alguna conferencia referente al tema de la traducción de las Escrituras al español. No sé cómo has llegado a Francisco de Enzinas, pero lo que, si estoy seguro, es que este personaje te parecerá muy interesante, al final de este libro, agradecerás a Dios haberlo leído, más aún, con el trabajo que nos presenta aquí el Dr. Diaz Pineda. Por esto, también es una responsabilidad, porque me veo en la obligación de hacer justicia —tal como lo hace el autor de este libro— al buen nombre de Francisco de Enzinas y allanar el camino del lector para el manjar ilustrativo que tiene preparado el escritor que ha investigado y ha puesto en «negro sobre blanco» aquello que necesitas saber para empezar a conocer al humanista burgalés del siglo XVI hoy en pleno siglo XXI 

Cuando hablo de hacer justicia, me refiero a que debes leer este libro hasta la última página. Diaz Pineda hace una exposición necesaria, pues la Iglesia hispana está en deuda — permíteme la expresión— con Enzinas, ya que es uno de los grandes desconocidos de la historia de la Reforma Protestante Hispana. Este libro era necesario escribirlo, y nadie mejor que el autor que lo ha elaborado, ya que lleva años investigando, escribiendo y enseñando sobre la Reforma Protestante española, sus protagonistas, el pensamiento teológico y sus obras.

El título ya es bastante sugerente con aquello que se presenta en estas páginas. Es un libro que habla sobre la vida, obra, teología de Francisco de Enzinas. Cómo bien aparece en el subtítulo:

Humanista:

Bien presenta este libro el pensamiento de un humanista del siglo XVI, con inquietudes y poco conformista con las normas establecidas por poderes humanos que encapsulaban el dogma y encerraban en cadenas la revelación de Dios para su pueblo. De ahí ese carácter inquieto que bien presenta Díaz Pineda sobre Francisco de Enzinas.

Reformado:

No sólo se quedó —cómo pasó con otros humanistas— en la orilla en sus pretensiones en conocer la Verdad y que su prójimo también lo hiciera. Su carácter de humanista inquieto y poco conformista lo llevó a abrazar sus ideas, haciendo de estas ideas su forma de vida. De ahí, que se convirtiera en un «cristiano reformado», reformado por el acercamiento a las Escrituras y su puesta en práctica.

Traductor del Nuevo Testamento:

Diaz Pineda, elige un subtítulo para su libro lleno de intención y nos muestra la línea que va a seguir esta obra. Sin duda, por una de las cosas que será conocido Francisco de Enzinas, fue por la traducción y publicación por primera vez del Nuevo Testamento del griego al castellano. Lejos de querer adelantar detalles que el Dr. Díaz Pineda enseña en este libro, debo decir que merece la pena sumergirse en estas páginas para conocer más sobre la elaboración de esta traducción. Ya seas protestante o no, es menester conocer, pues esto forma parte de la historia de España, mejor dicho, es un hito histórico para todos aquellos que hablamos y amamos la «lengua de Cervantes».

Ahora paso a enumerar las partes que vas a encontrar en el libro, y lo que hacen que esta obra sea una de las obras más completas publicadas referente a Francisco de Enzinas:

La primera parte, en la cual se expone su vida, haciendo una gran investigación, siguiendo las propias fuentes primarias, el rastro que nos deja sus Memorias y sus numerosas cartas reunidas en el Epistolario por el Dr. Ignacio García Pinilla. De igual forma, también siguiendo las pistas de los mayores expertos mundiales sobre Enzinas, consigue hacer una biografía rigurosa y fiel a lo que las fuentes hablan de él. Díaz Pineda lo hace desde una forma objetiva, exponiendo claramente el contexto de la época para que así el lector se traslade fácilmente a los acontecimientos vividos por el protagonista, y a su vez, entender el porqué del devenir de los acontecimientos. Sin duda, la vida de Enzinas es tan emocionante, que sería digna de un telefilm de los que hoy están de moda. Una cosa que valorar, es que el autor de este libro siempre acompaña ciertos pasajes con imágenes e ilustraciones que llevarán al lector a un mayor entendimiento de lo que se expone.

La segunda parte, se exponen sus obras, es sin duda aquí, donde se puede valorar el legado del burgalés hacia la cultura hispana. Pues que mejor que ser el primer explorador en surcar los mares de la traducción al castellano de la Biblia con su obra del Nuevo Testamento, en la cual ha dejado para la posteridad un pilar fundamental, en el cual, después, Casiodoro de Reina y Cipriano Valera completaran con la traducción completa de la Biblia en sus edicciones de 1569 y 1602, sin olvidar la revisión del Nuevo Testamento de Juan Pérez de Pineda en 1546. Soy tentado a adelantar algunas sorpresas que conocerás de Enzinas alrededor de esta traducción y más, pero me reservo a que puedas descubrirlo a través de las páginas de este libro, y que sea Díaz Pineda quien te las revele. Una cosa que sorprende de este libro, y eso si lo voy a revelar, es el trato pulcro y riguroso que hace Díaz Pineda, queriendo ser lo más objetivo posible, haciendo que sean las obras de Enzinas las que así mismo se presenten y no ser contaminadas por la interpretación anacrónica de una mente del siglo XXI. Sin duda, algo que agradecerás conforme vayas leyendo. Esta parte no podría concluir sin las menciones y exposiciones de las otras obras, cómo a su vez, el debate que existe hoy sobre si Francisco de Enzinas es el verdadero autor del famoso «Lazarillo».

La tercera parte, expone su pensamiento teológico. Es algo importante para conocer a un personaje histórico, aquí Díaz Pineda nos da la receta completa: vida, obra y pensamiento, en este caso, pensamiento teológico. Es alentador leer sobre un protestante español del siglo XVI y su clara y firme fe. Es alentador leer de la manera que lo describe el autor de este libro, que siguiendo las propias declaraciones que nos ha dejado escrita Enzinas, nos presenta su pensamiento teológico, sin adulteraciones y dejando al propia Francisco hablarnos desde el siglo XVI. Es una parte la cual valoro del libro, porque hace ver el pensamiento que tenía no sólo él, sino en general, los reformadores del siglo XVI españoles, un pensamiento de tender puentes entre las corrientes de la Reforma, pues en medio de estos años convulsos se cometieron grandes errores levantando muros. Enzinas en su teología nos muestra esa fe viva que caracteriza la Reforma española de buscar la unidad entre los brazos de la Reforma Protestante.

Termina este libro con una breve antología, en la cual el Dr. Díaz Pineda, expone un material valioso como guinda del pastel de este viaje sobre la vida, obra y teología del humanista y reformador Francisco de Enzinas.

Conocí la vida, obra y teología de Francisco de Enzinas mientras estudiaba un máster en Reforma Protestante española. Tengo que decir, que desde el minuto uno, quería investigar sobre este personaje, quizás fue porque me parecía que la iglesia hispana estaba en deuda con él, una deuda de agradecimiento y sobre todo, de dar gracia a Dios por su vida. Puede ser también, que fuera porque me pareció intrigante que un joven que tan sólo vivió 34 años hiciera tantas cosas, ¡Ay, si Dios lo hubiera dejado vivir más años! O puede ser también, por los nexos y buena relación —en muchos casos de gran cariño y fraternidad— que tenía con los Reformadores de primera línea de Europa como Melanchthon, Calvino, Bucero, Bullinger, Vermigli entre otros. No lo sé, pero doy gracias a Dios, porque el Dr. Díaz Pineda, ha sabido plasmar en estas páginas aquello que me entusiasmó y animó a saber más sobre el bendecido Francisco de Enzinas.

Samuel Alonso Sánchez
En Los Santos de Maimona a 12 de Mayo del 2026









A Cipriano de Valera se le llegó a conocer como el hereje español. Todo un honor, sabiendo de dónde procedía esta designación: nada más y nada menos que de la Inquisición española que actuaba allá por el siglo XVI. 
Con ello se identificaba a nuestro protagonista como uno de los más peligrosos enemigos a batir de entre aquellos hombres y mujeres que abrazaron los principios de la Reforma religiosa durante este siglo. 
Hemos de ubicarnos en España, en la ciudad de Sevilla, a mediados del XVI. Cipriano era un monje jerónimo que vivía en el monasterio de San Isidoro del Campo. Allí vio la luz un grupo de monjes que conectaron con las ideas reformistas; de manera clandestina leían los textos protestantes que les llegaban. Este foco sería descubierto y, anticipándose a la inminente acción de la Inquisición, el mismo se deshizo, ya que Valera, junto a otros monjes, huyeron. Uno de ellos sería el posteriormente muy conocido Casiodoro de Reina. 
Gracias a esta huida, el Santo Oficio no pudo arrestarlo y en su lugar lo quemó en efigie en un Auto de Fe en el año 1562 que se llevó a cabo en esta ciudad andaluza. 
Todavía no era identificado como el gran hereje español, pero veamos por qué se ganó sobradamente esta designación. 
Valera se mantuvo muy activo en contra del catolicismo romano desde el exilio. Escribió obras como Los dos tratados del papa y de la misa (1588) o Tratado para confirmar a los fieles en la doctrina cristiana (1594) que eran claramente polemistas en contra del papado y del catolicismo. Con una cita de la primera bastará para hacernos una idea del tono y el contenido. Decía Valera:

«Papa y Misa son las dos columnas que sustentan la iglesia papística; son bien antiguas. Porque ya ha sus mil años que se comenzaron a edificar. Sus principios fueron bien pequeños; mas de día en día han ido creciendo, puliendo, y adornándose hasta venir al estado en que hoy día las vemos, Porque así el Papa, como la Misa son tenidos y llamados dios. Hanlas hecho muy hermosas, cubriéndolas con seda, oro, plata, brocado y rica pedrería; pero de dentro son superstición, hipocresía e idolatría. Muchas veces me he parado a considerar cual de estas dos columnas, Papa y Misa, sea más fuerte, y más estimada. ¿Quién contará las virtudes, excelencia, santidad, y divinidad, que dicen, la Misa tener? ¿Cuán provechosa sea para todas las cosas animadas, e inanimadas, vivas y muertas? Considerando esto, la Misa me parecía la más principal, y que por tanto debería yo comenzar de ella. Mas después, habiéndolo yo mejor considerado, me parece que el Papa, con todo esto, es la principal columna. Las causas que me han movido a creerlo así, son estas, que la causa es primero que su efecto en dignidad, el criador que la criatura, el amo, que el criado, el sacerdote que el sacrificio que ofrece. El papa es, el que ha hecho y creado la Misa; como después placiendo a Dios lo probaremos. Luego el Papa es de mayor dignidad que la Misa».

También usó la imprenta para realizar copias de estas obras y las mandaba de forma clandestina a España para que pudieran introducirse en estas tierras de contrabando. Pero todavía quedaba una labor por la que destacó de manera sobresaliente: la revisión de la traducción de Casiodoro de Reina. Le llevó un total de veinte años (vio la luz en 1602) y esto era incurrir en una herejía mayor a los ojos de las autoridades católicas de aquel tiempo. Esto era debido a que cualquier traducción a lenguas vulgares, antes de llevarse a cabo, necesitaba la autorización por parte precisamente de las autoridades católicas responsables de dar el visto bueno o, de lo contrario, negar el proyecto. 
La conocida posteriormente como Biblia Reina-Valera llegó a ser la traducción más importante en español para el protestantismo en esta lengua. 
Como se puede apreciar por estas palabras sobre Valera, el interés por conocer más de este protestante insigne debería ser de primer orden. 

Es para llevar a cabo este propósito que el Dr. Manuel Díaz ha realizado un estudio de su perfil, de su vida, de su obra y pensamiento que nos introduce en aquel siglo tan convulso que fue testigo de la aparición de unas ideas religiosas que revolucionaron la época. 
El contenido de la obra, tras la introducción y el capítulo primero que sirve para dar contexto y presentar la relevancia de la ciudad de Sevilla, se presenta en cuatro divisiones principales como son: su vida, sus obras, su teología y una breve antología final. 
Tenemos entre manos otro de los volúmenes dedicados a figuras señeras de la Reforma en España que el profesor Díaz ha realizado. La serie es de un total de siete obras y poseen una misma estructura. 
Esta serie también busca reivindicar que en el siglo XVI las ideas reformistas y humanistas desembarcaron en España y plantaron una semilla que no murió. Sin duda, existió en la tierra de Cervantes un movimiento clandestino protestante que posteriormente llegó a desarrollarse con más fuerza.
El estudio de los protestantes españoles de este siglo nos recuerda que hubo hombres que fueron predicadores incansables del evangelio, trabajadores por y para la fe que vieron necesidades profundas en el pueblo español y que actuaron en consecuencia. Todavía nos asombran las grandes dificultades por las que pasaron y cómo llevaron a cabo su labor. Era un celo intenso el que los movía para dar a conocer las ideas reformadas y la Palabra de Dios.

Me congratulo en poder presentar la dedicada a Cipriano de Valera ya que en este escrito resalta no solo la figura de la que trata, sino también el buen hacer de la pluma del autor. Estudioso incansable nos transmite lo mejor de su mucha dedicación al estudio histórico del cristianismo.

Alfonso Pérez Ranchal
Junio 2026, Cádiz 








Comentarios