¿Qué es el fundamentalismo? - Manuel Sonora


El fundamentalismo en sí se da en todas las religiones, no es exclusiva de ninguna en particular. Es una interpretación muy literal y conservadora de las Escrituras Sagradas o de las enseñanzas del fundador de esa religión. 

En el cristianismo se da en algunos sectores de la Iglesia Católica Romana, en la mayoría de las denominaciones evangélicas en México y Latinoamérica y en algunos sectores de la Comunión Anglicana, principalmente en África y el Cono Sur, esto es Sudamérica. 

En sí el fundamentalismo es una forma de interpretación de las Escrituras y una teología que no ha rebasado los límites del siglo XIX. Por supuesto que esta tendencia teológica prolifera en los medios en que la preparación académica no es muy aceptada para los ministros del culto. De hecho, muchos de estos grupos, sobre todo en el protestantismo, no aceptan más texto que la Biblia en el proceso de la educación cristiana. 


Los postulados del fundamentalismo se pueden reducir a lo siguiente: 


• La infalibilidad de la Biblia.

• La interpretación literal del texto bíblico.

• Rechazo total a la crítica bíblica.

• Desconocimiento de los avances científicos y arqueológicos.

• Rechazo a la actualización del lenguaje de la Biblia.

• Prohibición absoluta de todo aquello que no esté autorizado por la Biblia.

• Aceptación de la ley “moral” del Antiguo Testamento.

• Una censura muy rígida del material no-bíblico.

• Sujeción absoluta del ser humano a las ordenanzas bíblicas sin excepción.


 

En sí el fundamentalismo es una forma de interpretación de las Escrituras y una teología que no ha rebasado los límites del siglo XIX. Por supuesto que esta tendencia teológica prolifera en los medios en que la preparación académica no es muy aceptada para los ministros del culto.


La infalibilidad de la Biblia. Es requisito indispensable de todo pastor o ministro laico que acepte la doctrina de la infalibilidad de la Biblia. A diferencia de la infalibilidad papal que enseña que el obispo de Roma es infalible solo cuando enuncia doctrinas vitales para la iglesia, los fundamentalistas insisten en que TODA la Biblia es infalible, aún la puntuación. Es la Palabra de Dios pero tomada al pie de la letra. Las iglesias fundamentalistas insisten en que la Biblia ES la Palabra de Dios, no contiene, no es esencia de, sino literalmente es la Palabra de Dios. Algo muy parecido a la doctrina de la transubstanciación. 



No hay error posible en la Escritura y si hay cosas que se presten a controversia se afirma que “si la Biblia lo dice así debemos creerlo”. Por supuesto que esto no se refiere solo a los originales en hebreo y griego, sino a la versión en español, principalmente a la traducción de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera en el siglo XVI, pero solo se acepta la revisión que se hizo en 1960, algunos grupos creen que la versión más apegada a la verdad es la de 1909. 


La interpretación literal del texto bíblico y el rechazo a la crítica exegética moderna. La Biblia debe ser interpretada tal como fue escrita. Se dice en los medios fundamentalistas que la Biblia se interpreta a sí misma. Hay un rechazo total a la crítica de los textos bíblicos basada sobre todo en los hallazgos de los rollos del mar Muerto en Qumram. El Pentateuco fue escrito por Moisés aunque ahí se hable de su muerte. Todos los libros fueron escritos por la persona que reclama la autoría y por supuesto se rechaza la idea de que algunos libros fueron escritos mucho después de la fecha indicada en ellos, y por otro autor que usó el nombre de algún personaje importante del pueblo hebreo o de alguno de los apóstoles. 


El relato del Génesis así como otras partes de la Biblia que revelan un origen mítico  se deben aceptar como historias reales y la cronología descrita ahí se debe aceptar literalmente. La creación fue hecha en seis días y Dios creó a una pareja humana con todo y nombres. En los Estados Unidos (y probablemente en otros países) muchos catedráticos y maestros fueron encarcelados por enseñar las teorías de Carlos Darwin. Jamás se permitió en los juicios leer o mencionar dichos escritos sino únicamente la Biblia. (Ver la obra teatral llevada a la pantalla varias veces con el nombre de “Heredarás el Viento.”) Todavía hasta el día de hoy sigue la polémica impulsada por grupos fundamentalistas tanto católicos como evangélicos. 


Desconocimiento y rechazo de los avances científicos y arqueológicos. Como la Astronomía, la Historia, la Medicina, la Psicología, la Antropología, etc. dan una nueva visión a veces contraria a las enseñanzas bíblicas se les ha satanizado. Si se demuestra que algunos de los milagros y hechos contenidos en las Escrituras no soportan la investigación científica pues simplemente se dice que “Dios ha enloquecido la ciencia de este mundo”, citando fuera de contexto este dicho de san Pablo. Todavía los desórdenes nerviosos son considerados posesión satánica y la homosexualidad es considerada un vicio “contra natura.” Aunque la ciencia nos demuestre lo contrario. Las investigaciones arqueológicas y antropológicas que demuestran que muchos de los personajes de la Biblia, sobre todo del Antiguo Testamento no eran lo que nos dice la narración bíblica, sino que su conducta como personas y como gobernantes dejó mucho que desear. Son rechazadas completamente por estos grupos. 



Rechazo a la actualización del lenguaje bíblico. Como he mencionado, para muchos de estos grupos la única versión que consideran “inspirada” por Dios es la Reina-Valera 1909 o 1960. Aunque tiene muy graves errores de traducción ya que en el siglo XVI cuando fue escrita sus traductores no tenían los recursos de los exégetas modernos. La exégesis bíblica ha progresado mucho en esto últimos lustros y hay versiones de muy buena calidad en cuanto a traducción de los idiomas originales. 


Ya el lenguaje de la Reina-Valera es completamente obsoleto para los jóvenes del día de hoy y ya nadie usa el lenguaje engolado de dicha versión, amén de muchas palabras que hace décadas se dejaron de usar. Hay muy buenas versiones contemporáneas tanto católicas como evangélicas, pero los fundamentalistas se niegan a usarlas acusando a sus traductores de “modernistas” y adulteradores de la Palabra de Dios. No es de sorprender que muchas personas entrevistadas por un servidor tuvieran la idea de que la Biblia había sido escrita en español. Así es el fundamentalismo de cerrado. 


Prohibición de todo aquello que no esté autorizado por la Biblia. El Dr. Martín Lutero que fue el caudillo de la Reforma Protestante predicó y enseñó que se debería suprimir del culto y de la doctrina cristiana enseñada al pueblo todo aquello que estuviera EN CONTRA de las enseñanzas bíblicas. Pero los reformadores posteriores arremetieron contra todo lo que no estaba, según ellos, autorizado por la Biblia. En Inglaterra cuando fue dominada por los Presbiterianos radicales se destruyeron vitrales, órganos, campanas, altares, cruces, cuadros, imágenes, y un sin fin de obras de arte cuya pérdida fue irreparable. Se prohibió la costumbre de arrodillarse para la oración porque se consideraba un acto de idolatría y se llegaron a extremos muy grandes con el pretexto de que nada de eso estaba en la Biblia. Fue hasta la restauración de la monarquía y el episcopado cuando todo se volvió a restaurar aunque ya no era lo mismo.  


Cosa curiosa que en los templos de los fundamentalistas se sigan usando flores, instrumentos musicales, púlpitos y muchas cosas que no están en la Biblia. En un templo de la Colonia Portales en la Ciudad de México leí un letrero que decía que en las bodas solo se podía usar el anillo, el lazo y las arras no porque no estaban en la Biblia (¿En que parte de la Biblia se autoriza el anillo y la misma ceremonia nupcial?) 


Por supuesto que no todos los fundamentalistas están de acuerdo en qué cosas autoriza o no la Biblia, pues cada grupo tiene su propia interpretación al respecto. 


Aceptación de la ley “moral” del Antiguo Testamento. Cuando se le pregunta a un fundamentalista si los cristianos tenemos que obedecer las leyes mosaicas que incluyen los sacrificios de animales y otras cosas, ellos contestan que las leyes sobre el culto y los sacrificios, etc. ya no son válidas para los cristianos pero las leyes “morales” sí estamos obligados a obedecerlas. 


¿Y cuáles son esas leyes “morales”?  Bueno, pues además de los así llamados Diez Mandamientos son sobre todo las relacionadas con la sexualidad. Y esto se puede sintetizar en una breve oración. Toda aquella práctica sexual que no tenga como fin la reproducción y perpetuación de la raza humana está condenada por dicha ley. Así que para estos “cristianos” la masturbación, las diferentes posiciones sexuales, la homosexualidad y otras prácticas sexuales son consideradas como abominables ante los ojos de Dios. 



Una censura muy rígida del material no-bíblico. Todo material de enseñanza o de lectura tiene que estar apegado a la enseñanza bíblica tradicional y saturada de citas de la Escritura. Toda la literatura no bíblica, aunque sea contemporánea de la era apostólica no es aceptada ni considerada para la interpretación de la Biblia, ni para establecer enseñanzas y disposiciones que no están en el Nuevo Testamento. Por ejemplo la Patrística es ignorada completamente por estos grupos. 


Si ustedes visitan una librería “cristiana” jamás encontrarán libros de autores que cuestionen o den una nueva interpretación a las enseñanzas bíblicas tradicionales. Mucho menos autores de otras iglesias cristianas no fundamentalistas. 


Sujeción absoluta del ser humano a las ordenanzas bíblicas sin excepción. Toda la vida personal y social del creyente tiene que estar totalmente gobernada por algún versículo bíblico. Pero por supuesto, interpretado lo más literalmente posible y de acuerdo a las doctrinas de estas iglesias. Todo aquello que no se sujete a este patrón es considerado satánico o por lo menos mundano o carnal. Así que todos los aspectos de la vida como pueden ser: alimentos, bebidas, formas de vestir, diversiones, relaciones sociales, y un largo etcétera tienen que ser gobernadas por lo que dice, (o más bien por lo que interpretan) la Biblia. 


En resumen, el fundamentalismo es una negación total y absoluta a la libertad del ser humano, incluyendo su libertad de pensar, razonar y cuestionar la fe. Contradice totalmente el espíritu del evangelio que nos libera de la sujeción a la ley y que respeta y se preocupa no por el cumplimento estricto de una serie de dogmas sino de la dignidad e integridad del ser humano. Esto es lo que llamamos fundamentalismo.



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Pbro. Manuel Sonora Macías. Socio de la Fundación Carpe Diem Interfe desde su inicio. Sacerdote anglicano, párroco de la Iglesia de San Marcos en Guadalajara desde 2003 hasta 2012.

Ha sido por muchos años profesor del Seminario de San Andrés en la Ciudad de México y fundador del Seminario Diocesano de San Andrés en Guadalajara. Su especialidad es la Homilética y la Liturgia así como la Identidad Anglicana. Ha participado en dos Preparlamentos como uno de los ponentes. Ha sido   miembro del Grupo Ecuménico de la misma ciudad y de los Consejos Interreligiosos de la República.

Es bastante abierto y ha trabajado mucho en favor de la inclusividad de las iglesias cristianas. Ha escrito varios artículos y ensayos en algunas publicaciones tanto religiosas como seculares.

Ha escrito dos libros de meditaciones: “Sal de la tierra, luz del mundo”, “Aceite para tu lámpara.” y  “Teología para la Gente Sencilla.”

Ha participado en algunos programas de radio y un reportaje por el Canal 7 de Guadalajara. Actualmente trabaja en pro de los derechos humanos de la Comunidad LGBT.




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